Exploración de un modelo de estadiaje clínico aplicado al trastorno bipolar

  1. Tatay Manteiga, Amparo
Dirigida por:
  1. Omar Cauli Director/a
  2. Vicente Balanzá Martínez Director/a

Universidad de defensa: Universitat de València

Fecha de defensa: 16 de junio de 2015

Tribunal:
  1. Rafael Tabarés Seisdedos Presidente/a
  2. Ana González-Pinto Arrillaga Secretaria
  3. Lourdes Fañanás Saura Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

El trastorno bipolar (TB) es una enfermedad mental crónica con una prevalencia aproximada del 2,4% en la población general que cursa con episodios recurrentes depresivos, maníacos y periodos de estabilidad clínica o eutimia. Clásicamente se consideraba que el TB tenía una evolución benigna comparada con la esquizofrenia, pero hoy en día los datos clínicos revelan que este trastorno se acompaña de una evolución en muchas ocasiones poco favorable, con una importante discapacidad global, una elevada morbilidad y una mortalidad prematura. Los pacientes que han padecido un mayor número de episodios, ya sean maníacos o depresivos, tienen una mayor dificultad para volver a su estado previo, es decir, para recuperarse. Además, hay pruebas de que, conforme aumentan las recaídas, se produce un mayor deterioro cognitivo, más altas tasas de hospitalización, mayor comorbilidad y peor respuesta a los tratamientos farmacológicos. Por todo ello, se han planteado sistemas de clasificación de estadiaje clínico con el objetivo de individualizar el tratamiento y mejorar el pronóstico a largo plazo. En este estudio se explora el modelo teórico de estadiaje clínico propuesto por Kapczinski y colaboradores en 2009 y revisado en 2014. Para ello se realizó un estudio observacional y transversal en el que se compararon un total de 92 sujetos divididos en cuatro grupos diferentes: 25 pacientes con TB eutímicos y en estadios iniciales de la enfermedad, sin deterioro; 23 pacientes con TB eutímicos pero que se encontraban en estadios avanzados del trastorno, con un deterioro funcional general; 23 sujetos sanos pero con alto riesgo genético para padecer la enfermedad, en este caso, hermanos de los pacientes con TB (estadio 0, latente); y 21 sujetos control sanos. A cada uno de los participantes se les realizó una evaluación clínica exhaustiva en la que se tuvieron en cuenta variables socio-demográficas, antropométricas y clínicas, una evaluación neuropsicológica objetiva (Test de clave de números, Test de COWA-VFT, Test de ordenación de tarjetas de Wisconsin, Trail Making test A y B, test de Stroop, TAVEC, figura de Rey y Finger tapping test) y subjetiva (escala COBRA), una determinación de biomarcadores en sangre periférica (TBARS o peroxidación lipídica, TRAP o capacidad antioxidante total, PCC o peroxidación proteica, TNF-alfa, IL-6, IL-10, BDNF y NT-3) y se les pasaron las escalas FAST y WHO-QoL BREF, que evalúan la funcionalidad global y la calidad de vida respectivamente. Los pacientes con trastorno bipolar en eutimia mostraron una disfunción cognitiva más generalizada que limitada a unos pocos dominios, en concreto en memoria de trabajo, velocidad de procesamiento, función ejecutiva, memoria/aprendizaje verbal y memoria visual. Los pacientes con trastorno bipolar en estadios avanzados mostraron rendimientos cognitivos similares a los de los pacientes en estadios iniciales, pero presentaron mayores quejas cognitivas subjetivas, peor funcionalidad y peor calidad de vida. A nivel de biomarcadores periféricos, los pacientes en estadios iniciales presentaron un aumento de las concentraciones de la citocina anti-inflamatoria IL-10, así como menores niveles de peroxidación de lípidos y de defensas antioxidantes, comparados con el resto de grupos. Los hermanos sanos de los pacientes con trastorno bipolar presentaron déficit neurocognitivos en áreas similares a los pacientes, aunque de menor intensidad. Sin embargo, esto no se tradujo en una peor funcionalidad ni calidad de vida. Así mismo, no presentaron alteraciones significativas en las concentraciones de biomarcadores con respecto a los demás grupos. En conjunto, los resultados de esta investigación sugieren la existencia de diferencias entre los distintos grupos, de forma que los pacientes en estadios avanzados presentan características distintivas de los pacientes en estadios iniciales, al igual que los hermanos sanos presentan cambios con respecto a los controles. Estas diferencias harían pensar en la posible utilidad de un modelo de clasificación del trastorno bipolar basado en el estadiaje clínico.